La luciérnaga y la serpiente

Cuenta la leyenda que una serpiente vió pasar una luciérnaga y se puso a perseguirla.

La luciérnaga trató de huir pero la serpiente seguía tras ella.

Así un día, y la serpriente no desistía; dos días y la serpiente seguía en su empeño.

Al tercer día la luciérnaga paró exhausta y se dirigió a la serpiente:

- ¿Puedo hacerte tres preguntas?

La serpiente respondió:

- No acostumbro a conceder ese derecho a nadie, pero como te voy a devorar igual, puedes preguntar.

- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?, preguntó la luciérnaga.

- No, contestó la serpiente.

- ¿Te he provocado algún mal?, insistió la luciérnaga.

– No, volvió a responder la serpiente.

- Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?

- Porque no soporto verte brillar.

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Ésta fábula la oí en el programa “otros acentos: otras lenguas“, de Radio 5 y Radio Exterior de España

3 comments

  1. Wiliam Ajanel dice:

    Que fuerte. La envidia hace cosas que dan miedo. Muy bueno.

  2. XTina dice:

    ¡Pobres animales!. Me pregunto por qué trasladamos a los animales las miserias humanas. Ellos no se comportarían así.

  3. Escorts Madrid dice:

    Genial fábula, jajaja. Qué mala leche tiene la serpiente. COmo muchas otras de 2 piernas, jeje.